sábado, 20 de septiembre de 2008

DE LOS QUE QUIEREN TODO GRATIS



Víctima (impulsadora de supermercado) esperando ser atacada por las fieras conocidas como "homo gratuitus"

Recuerdo que hace como un año, escuché en la Tv un informe que decía que los colombianos usamos el internet más que todo para servicios gratuitos: Descargas, vistas de videos, y demás aplicaciones, eso sí, GRATUITAS.

Extrapolando el internet a la vida real, me doy cuenta de que es igualito. Todo queremos gratis: Las muestras de comida en los super, los dulces que arrojan en las comparsas, las piñatas infantiles, en fin.

Pero no es algo carácterístico de Colombia, sino más bien es algo que se va contagiando y el mundo entero pide cosas gratis, y es así como esta característica ya es algo casi seguro para identificar un hoygan.

Tengo un tío soltero, que al preguntarle como quería que fuera su futura exposa, decía que no le importaba que ya tuviera hijos. Cuando le alabamos su comprensión y entendimiento (el prototipo de varon colombiano no admite eso), decía que no era por comprensión, sino que al ya tener hijos, el no tenía que trabajar para hacer unos nuevos, eso ya era el colmo de lo gratis.

Trayendo de nuevo un recuerdo a mi mente, en mi infancia asistí a una piñata infantil, la primera y última. En esa piñata las cosas que habían dentro eran dulces y juguetes simples, y cual sería mi sorpresa al ver adultos, de mas de 30 años, arrojándose cual bestias feroces sobre la piñata rota y aullando su victoria al recojer un dulce que no pasaría de 100 pesos (1 centavo) en la tienda de la esquina.

Y es que lo gratis nos atrae, tal vez no por necesidad, ya que la mayoría de cosas que se dan gratis no son necesarias, sino que actuamos motivados por la envidia y la avaricia de quedarnos con todo y no dejarle al vecino.

Esto hace que podamos formarnos una idea sobre una nueva especia: El "homo gratuitus", un ser avaro y egoista, que busca todo gratis y se apaña de todo, aunque en casa no sepa que hacer con todo lo que recogió gratuitamente.

1 comentario:

Wikernes dijo...

Hace un par de años un ex-colega me decía que tener tantos discos que ni conocía ya era vicio. Actualmente, opino lo mismo que él :-S pero qué se espera de una actividad que has realizado durante más de 8 años, y sobre todo, ¿qué actitud esperas después de lo que has aprendido a lo largo de tu vida? Incluso aquellos grupos sociales que captan tu atención comparten costumbres a la cuales podríamos llamarles 'degradantes'.
De manera que ahora que leo tu post, me quedo pensando en una publicidad que apareció desde hace algunos años aquí en México, te dejo los links a algunos videos:

http://www.youtube.com/watch?v=FjPJ_So7qmI
http://www.youtube.com/watch?v=FQU-zSeY3fM
http://www.youtube.com/watch?v=_8mdroX-NlI

En muchas ocasiones critiqué vulgarmente esos comerciales, al igual que la mayoría de la gente, pero más que nada porque a uno hasta cierto punto se le exige adquirir cosas 'legalmente', sin embargo por lo general, resultan costosas en diversos ámbitos, por ejemplo: la música que me gusta tendría que ir a comprarla a Suecia ¬¬, la cajita con 6 bocadillos que valen una fortuna, la chica tímida que ve porno a costa del mundo y tuviera que ir a adquirirlo a la sex-shop... Uno es así porque los demás también son así.